Villa Palmera es un chalet de una sola planta —sin barreras arquitectónicas— concebido para vivir el día a día sin renuncias. Su porche porticado de columnas clásicas recorre la fachada principal y enmarca una piscina rectangular rodeada de un cuidado césped, con altas palmeras que aportan intimidad y una atmósfera resort durante todo el año.
La parcela, completamente vallada y con amplio espacio de aparcamiento, incorpora placas solares que reducen de forma notable el consumo energético de la vivienda. Cuatro dormitorios y una distribución diáfana entre las zonas de día y de noche completan una propiedad luminosa, práctica y muy fácil de mantener.